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jueves, 16 de abril de 2015

lunes, 6 de abril de 2015


NO AL TTIP


Fuente: La Jornada/Alfredo Jalife-Rahme 01.04.15

Los dos flamantes proyectos irredentistas –más geofinancieros que mercantilistas– de EU comportan características geopolíticas que tienen como objetivo aniquilar a los BRICS.
Parte de la hegemonía estadounidense radica en su irredentismo geofinancierista y mercantilista global, que se ha visto mermado con el ascenso irresistible de China, con su manufactura, e de India, con su software. Para contener a China, Estados Unidos utiliza su ATP de 12 países, del que México forma parte, donde su ciudadanía no ha sido consultada –como sucedió con el TLCAN, el Aspan foxiano y el Plan Mérida calderonista.
Otro proyecto del irredentismo geofinanciero y mercantilista estadounidense es el TTIP –del que también México forma parte, sin tampoco consultar a su ciudadanía–, que tiene dos propósitos ontológicos: asfixiar a Rusia y controlar a la Unión Europea (UE), de28 países, para que Alemania se abstenga de veleidades libertarias y no se atreva a conectar con la Unión Económica Euroasiática que domina Rusia –junto con Bielorrusia y Kazajstán–, ni mucho menos a China, en su seductora ruta de la seda terrenal y marítima belt and road (correa y ruta).
El ATP comporta aspectos secretos, expuestos por Wikileaks (http://goo.gl/1zg0Q5X) –que somete las anacrónicas leyes nacionales a las leyes supranacionales de las trasnacionales–, así como el TTIP que contiene cláusulas hieráticas de espaldas a los ciudadanos europeos, quienes temen la privatización de la salud pública y la desregulación financierista.
Las negociaciones del TTIP, para no decir imposiciones, entre Washington y Bruselas deben ser concluidas antes de la elección presidencial de Estados Unidos en 2016.
Entre los puntos más conflictivos, que son legión, está el controvertido fracking (http://goo.gl/xy5M16), mediante el cual Estados Unidos, con sus más de 500 mil pozos, contempla abastecer a la Unión Europea, con el fin de implantarlo luego en suelo europeo.
Según Joan Josep Nuet, diputado por Barcelona en las Cortes Generales de España, no hay información suficiente de qué es exactamente lo que se está negociando cuando “el polémico tema del fracking está en la mesa de negociación”.
Las críticas en Europa van in crescendo conforme avanza la presión estadounidense sobre la EU (http://goo.gl/6sT3tk), mientras 380 organizaciones europeas pretenden detener las negociaciones y han conseguido más de millón y medio de firmas de rechazo en sólo dos meses (http://goo.gl/zCy1cg).
La Autorganizada Iniciativa Ciudadana Europea lanzó la petición Stop TTIP (http://goo.gl/fCja49) y alega que dará un poder sin precedente a las transnacionales, que pondrán en riesgo la democracia y el estado de derecho, así como el medio ambiente y los derechos de los consumidores.
El anteproyecto del TTIP no permitirá a los gobiernos (¡supersic!) aprobar leyes para la regulación de la banca, los seguros, telecomunicaciones y servicios postales, a grado tal que, frente a cualquier expropiación y/o renacionalización, las trasnacionales podrán entablar juicios a los estados exigiéndoles la devolución de sus inversiones con compensaciones e intereses.
En una redición desregulada del outsourcing, el TTIP permite la libre circulación de los capitales con cuotas para la circulación y/o colocación de los empleados (http://goo.gl/HmRKA9).
Desde Barcelona, el portal El Periódico se asusta de que las multinacionales dispararán sus demandas judiciales a los estados, ya que el Tratado de Libre Comercio de la UE con Estados Unidos prevé dar más poder a los tribunales cuando “las reclamaciones millonarias contra los gobiernos han proliferado en años recientes (http://goo.gl/dmrvBM)”.
Tales tribunales inquisitoriales de solución de controversias inversor-estado (ISDS, por sus siglas en inglés) son paneles privados de arbitraje que permiten a las multinacionales y los fondos extranjeros reclamar compensaciones millonarias a los Estados cuando consideran que los cambios en la legislación o en la política oficial dañan sus expectativas de beneficio, lo cual puede ser en cualquier ámbito: laboral, medioambiental, regulación bancaria o política energética ¡La demencial privatización de la justicia al más puro estilo anglosajón!
El portal catalán cita a Gus Van Harten, especialista en comercio internacional de la Universidad de York (Canadá): las ISDS han desbordado su actuación cuando han pasado a ser un mecanismo de poder a disposición de los inversores extranjeros para escrutar todo lo que un país hace.
George Monbiot, connotado analista del medio ambiente del rotativo británico The Guardian, define el TTIP como un pleno asalto frontal a la democracia y fustiga que Bruselas ha estado tranquila sobre un tratado que dejará subvertir nuestras leyes, derechos y soberanía nacional a las empresas rapaces.
Chris Cummings, de The Wall Street Journal, juzga al TTIP una gran oportunidad económica que puede crear más de 740 mil empleos con un incremento en las exportaciones (http://goo.gl/WGNT6z).
Se trata de un evento transformador en los ámbitos geofinanciero y mercantilista que asocia a dos de los principales bloques comerciales del planeta entre la UE (PIB: 18.12 millones de millones de dólares) y el TLCAN (PIB: 20.87 milllones de millones de dólares; FMI; 2014), más que EEU U (PIB: 17.14 millones de millones de dólares) propiamente dicho.
Ya que andamos en cuentas alegres, tanto el ATP como el TTIP contemplan descolgar, respectivamente, 40 y 46 por ciento del PIB global, que relegarían a los BRICS (PIB: 32.22 millones de millones de dólares).
Mientras los ciudadanos en Europa se insurgen al TTIP, las trasnacionales se volcaron en elogios ditirámbicos durante el Foro Económico Mundial de Davós (http://goo.gl/dKGkYW).
El israelí-estadunidense Michael Froman, representante comercial de Estados Unidos –anterior funcionario de Citigroup y evasor fiscal en las islas Caimán–, arguye que el TTIP provee un bastión a Europa frente al resurgimiento de Rusia.
El TTIP representa una OTAN económica, que profundizaría las sanciones económicas contra Rusia y el objetivo de marginar a la Unión Económica Euroasiática (http://goo.gl/oqUQ9c).
¡Nada más que se les atravesó el banco chino AIIB(http://goo.gl/dM1FYc)!
No falta el moralismo supremacista anglosajón del TTIP cuando Europa y Estados Unidos, que cuentan con la mitad del PIB global, colocan parámetros para el resto del mundo (Léase: controlar a China con la hipócrita semántica ambientalista y de derechos humanos).
El TTIP rezuma la estadunización y financiarización anglosajona de Europa, que perdería su alma con un vulgar acuerdo que la daña más de lo que la beneficia, por lo que los conscientes ciudadanos europeos se han rebelado a su cupular imposición antidemocrática cuando no siempre los irredentistas proyectos geofinancieros y mercantilistas estadunidenses son exitosos, como los sonoros fracasos del Plan Puebla-Panamá y el ALCA.
Twitter: @AlfredoJalife
Facebook: AlfredoJalife




lunes, 28 de abril de 2014

Colombia. Paro Agrario Nacional en todo el territorio



Miles de campesinos colombianos protagonizan este lunes, 28 de abril, un nuevo paro agrario, con masivas movilizaciones en departamentos como Boyacá, Santander, Norte de Santander, Casanare, Cundinamarca, Huila, Tolima, Caquetá, Meta y Cauca; para exigir al Estado cumplir los compromisos acordados durante las negociaciones celebradas entre agosto y septiembre de 2013.



CEDSALA, junto a otras organizaciones que participamos en el II Encuentro para la Paz en Colombia, celebrado en Madrid el 26 de abril, se solidariza con el II Paro Nacional Agrario.


Somos consientes de que la entrada en vigor de los Tratados de Libre Comercio entre Colombia y Estados Unidos y Colombia y la Unión Europea deteriora aún más las condiciones de vida de las comunidades que se relacionan con el ámbito rural, generan pérdida de la soberanía y seguridad alimentaria que afecta a todxs lxs ciudadanxs del país y agudiza los conflictos presentes en los territorios; imposibilitando la construcción de la Paz en condiciones de justicia y equidad social.
De tal manera, es necesario apoyar los procesos de movilización social como mecanismos para la defensa de los derechos de los sectores sociales populares y la construcción de una sociedad en la que se respete el derecho a la vida y al territorio.
Nos solidarizamos con las organizaciones que participarán en este paro y consideramos de vital importancia, informar, reflexionar y debatir sobre los resultados del mismo en el ámbito internacional y generar sinergias con colectivos y movimientos sociales que se encuentran en la misma lucha.

martes, 3 de enero de 2012

El MST, un movimiento en marcha

Artículo de Rosa Cañadell, publicado en El Viejo Topo

En un momento como el actual, con una crisis que se ceba en las clases más desfavorecidas y con una incapacidad de dar una respuesta contundente que pare este ataque a los derechos sociales y laborales, hablar de un movimiento social como el MST es como un soplo de aire fresco, y aunque las circunstancias son muy distintas, su ejemplo de organización, lucha y educación bien podrían ser un foco de inspiración para todos aquellos y aquellas indignados y que buscan nuevos caminos hacia esta sociedad soñada con más justicia y menos desigualdad.

Comprobar que desde el 1985 (año en el que nació el Movimento dos Trabalhadores Rurais Sem Terra, MST), este movimiento no ha dejado de crecer ni ha abdicado de sus principios, convirtiéndose en un referente, tanto en Brasil como en toda América Latina, es un signo de esperanza en medio de este desierto nuestro lleno de rabia e impotencia.


Bajo el lema: Ocupar, resistir y producir, el MST organiza a los campesinos que no tienen tierra para ocupar zonas improductivas. Para ello pueden agruparse desde 300 familias hasta 3.000, normalmente personas que viven en los barrios pobres de las grandes ciudades después de haber sido expulsados del campo. Salir de la pobreza y volver a vivir del trabajo en el campo es lo que empuja a estas familias a agruparse en torno al MST y empezar el proceso de ocupación y resistencia.

Desde que empezó el Movimiento no han parado de ocupar tierras, de organizar la producción, de construir escuelas y de formar a nuevos militantes. En este momento unos dos millones de personas viven y trabajan en las tierras ocupadas y/o legalizadas. Existen cientos de asociaciones campesinas y cooperativas de producción. En abril del 2010 se contabilizan cerca de dos mil escuelas en sus campamentos y asentamientos y en su Escuela Nacional Florestán Fernández han pasado 16.000 jóvenes para formarse política y técnicamente. Mientras, unas 60.000 familias están acampadas en espera de legalizar las tierras ocupadas.

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