CAMPANYA NO TTIP
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lunes, 28 de septiembre de 2015
lunes, 6 de abril de 2015
NO AL TTIP
Fuente: La Jornada/Alfredo Jalife-Rahme 01.04.15
Los
dos flamantes proyectos irredentistas –más
geofinancieros que mercantilistas– de
EU
comportan
características geopolíticas que tienen como objetivo aniquilar a
los BRICS.
Parte
de la hegemonía estadounidense
radica en su irredentismo geofinancierista y mercantilista global,
que se ha visto mermado con el ascenso irresistible de
China,
con su manufactura, e
de
India,
con su software. Para contener a China,
Estados Unidos utiliza su ATP de 12 países, del
que
México
forma
parte, donde su ciudadanía no ha sido consultada –como sucedió
con el TLCAN,
el Aspan foxiano y el Plan Mérida calderonista.
Otro
proyecto del irredentismo geofinanciero y mercantilista
estadounidense
es el TTIP
–del que también México forma parte, sin tampoco consultar a su
ciudadanía–,
que tiene
dos
propósitos ontológicos:
asfixiar a
Rusia
y controlar a la Unión Europea (UE), de28
países, para
que
Alemania
se
abstenga de veleidades libertarias y no se atreva a conectar con la
Unión
Económica Euroasiática que
domina Rusia
–junto con Bielorrusia y Kazajstán–, ni
mucho menos a China,
en su seductora ruta de la seda terrenal y marítima belt
and road (correa y ruta).
El
ATP comporta
aspectos secretos, expuestos por
Wikileaks
(http://goo.gl/1zg0Q5X)
–que
somete las anacrónicas leyes nacionales a las leyes supranacionales
de las trasnacionales–,
así como el
TTIP
que
contiene cláusulas hieráticas de espaldas a los ciudadanos
europeos, quienes temen la privatización de la salud pública y la
desregulación financierista.
Las
negociaciones del TTIP,
para no decir imposiciones, entre Washington
y Bruselas deben
ser concluidas antes de la elección presidencial de
Estados
Unidos en 2016.
Entre
los puntos más conflictivos, que son legión, está el controvertido
fracking (http://goo.gl/xy5M16),
mediante el cual Estados
Unidos,
con sus más de 500
mil pozos,
contempla abastecer a la Unión
Europea,
con el fin de implantarlo luego en suelo europeo.
Según
Joan
Josep Nuet,
diputado por Barcelona
en las Cortes Generales de España,
no hay información suficiente de qué es exactamente lo que se está
negociando cuando “el
polémico tema del fracking está en la mesa de negociación”.
Las
críticas en Europa
van
in crescendo conforme avanza la presión estadounidense
sobre la
EU
(http://goo.gl/6sT3tk),
mientras 380
organizaciones europeas
pretenden detener las negociaciones y han conseguido
más
de millón y medio de firmas de rechazo en sólo dos meses
(http://goo.gl/zCy1cg).
La
Autorganizada
Iniciativa Ciudadana Europea lanzó
la petición Stop
TTIP (http://goo.gl/fCja49)
y alega que dará
un poder sin precedente a las transnacionales,
que pondrán en riesgo la democracia y el estado de derecho, así
como el medio ambiente y los derechos de los consumidores.
El
anteproyecto del TTIP
no
permitirá a los gobiernos (¡supersic!)
aprobar
leyes para la regulación de la banca, los seguros,
telecomunicaciones y servicios postales, a grado tal que, frente a
cualquier expropiación y/o renacionalización, las trasnacionales
podrán entablar juicios a los estados exigiéndoles la devolución
de sus inversiones con compensaciones e intereses.
En
una redición desregulada del outsourcing, el TTIP
permite
la libre circulación de los capitales con cuotas para la circulación
y/o colocación de los empleados (http://goo.gl/HmRKA9).
Desde
Barcelona,
el portal El Periódico se
asusta de que las multinacionales dispararán sus demandas judiciales
a los estados, ya que el Tratado
de Libre Comercio de la UE con Estados Unidos prevé
dar
más poder a los tribunales cuando
“las
reclamaciones millonarias contra los gobiernos han proliferado en
años recientes (http://goo.gl/dmrvBM)”.
Tales
tribunales inquisitoriales de solución de controversias
inversor-estado (ISDS,
por sus siglas en inglés) son
paneles privados de arbitraje que permiten a las multinacionales y
los fondos extranjeros reclamar compensaciones millonarias a los
Estados
cuando
consideran que los cambios en la legislación o en la política
oficial dañan sus expectativas de beneficio, lo cual puede ser en
cualquier ámbito: laboral, medioambiental, regulación bancaria o
política energética ¡La
demencial privatización de la justicia al más puro estilo
anglosajón!
El
portal catalán cita a
Gus
Van Harten,
especialista en comercio internacional de la Universidad
de York (Canadá):
las
ISDS
han
desbordado su actuación cuando han pasado a ser un mecanismo de
poder a disposición de los inversores extranjeros para escrutar todo
lo que un país hace.
George
Monbiot,
connotado analista del medio ambiente del rotativo británico
The
Guardian, define el TTIP como
un pleno asalto frontal a la democracia y fustiga que
Bruselas
ha
estado tranquila sobre un tratado que dejará subvertir nuestras
leyes, derechos y soberanía nacional a las empresas rapaces.
Chris
Cummings, de The Wall Street Journal, juzga
al TTIP
una
gran oportunidad económica que puede crear
más
de 740 mil empleos con
un incremento en las exportaciones (http://goo.gl/WGNT6z).
Se
trata de un evento transformador en los ámbitos geofinanciero y
mercantilista que asocia a dos de los principales bloques comerciales
del planeta entre la UE
(PIB:
18.12 millones de millones de dólares) y el TLCAN (PIB: 20.87
milllones de millones de dólares; FMI; 2014), más que EEU
U
(PIB:
17.14 millones de millones de dólares) propiamente
dicho.
Ya
que andamos en cuentas alegres, tanto el ATP
como el TTIP contemplan
descolgar, respectivamente, 40
y 46 por ciento del PIB global,
que relegarían a los
BRICS
(PIB:
32.22 millones de millones de dólares).
Mientras
los ciudadanos en Europa
se
insurgen al TTIP,
las
trasnacionales se volcaron en elogios ditirámbicos durante el Foro
Económico Mundial de Davós (http://goo.gl/dKGkYW).
El
israelí-estadunidense Michael
Froman,
representante comercial de
Estados
Unidos –anterior funcionario de Citigroup y evasor fiscal en las
islas Caimán–, arguye
que el TTIP
provee
un bastión a Europa
frente
al resurgimiento de
Rusia.
El
TTIP representa una OTAN económica,
que profundizaría las sanciones económicas contra Rusia
y
el objetivo de marginar a la Unión
Económica Euroasiática (http://goo.gl/oqUQ9c).
¡Nada
más que se les atravesó el banco chino AIIB(http://goo.gl/dM1FYc)!
No
falta el moralismo supremacista anglosajón del TTIP
cuando
Europa
y Estados Unidos, que
cuentan con la mitad del PIB global, colocan parámetros para el
resto del mundo (Léase:
controlar a China con la hipócrita semántica ambientalista y de
derechos humanos).
El
TTIP
rezuma
la estadunización y financiarización anglosajona de Europa,
que perdería su alma con un vulgar acuerdo que la
daña más de lo que la beneficia,
por lo que los conscientes ciudadanos europeos se han rebelado a su
cupular imposición
antidemocrática
cuando no siempre los irredentistas proyectos geofinancieros y
mercantilistas estadunidenses son exitosos, como los sonoros fracasos
del
Plan
Puebla-Panamá y el ALCA.
Twitter:
@AlfredoJalife
Facebook:
AlfredoJalife
lunes, 28 de abril de 2014
Colombia. Paro Agrario Nacional en todo el territorio

Miles de campesinos colombianos protagonizan este lunes, 28 de abril, un nuevo paro agrario, con masivas movilizaciones en departamentos como Boyacá, Santander, Norte de Santander, Casanare, Cundinamarca, Huila, Tolima, Caquetá, Meta y Cauca; para exigir al Estado cumplir los compromisos acordados durante las negociaciones celebradas entre agosto y septiembre de 2013.
Somos consientes de que la entrada en vigor de los Tratados de Libre Comercio entre Colombia y Estados Unidos y Colombia y la Unión Europea deteriora aún más las condiciones de vida de las comunidades que se relacionan con el ámbito rural, generan pérdida de la soberanía y seguridad alimentaria que afecta a todxs lxs ciudadanxs del país y agudiza los conflictos presentes en los territorios; imposibilitando la construcción de la Paz en condiciones de justicia y equidad social.
De tal manera, es necesario apoyar los procesos de movilización social como mecanismos para la defensa de los derechos de los sectores sociales populares y la construcción de una sociedad en la que se respete el derecho a la vida y al territorio.
Nos solidarizamos con las organizaciones que participarán en este paro y consideramos de vital importancia, informar, reflexionar y debatir sobre los resultados del mismo en el ámbito internacional y generar sinergias con colectivos y movimientos sociales que se encuentran en la misma lucha.
Etiquetas:
América Latina,
Colombia,
soberanía alimentaria,
vía campesina
martes, 3 de enero de 2012
El MST, un movimiento en marcha
Artículo de Rosa Cañadell, publicado en El Viejo Topo
En un momento como el actual, con una crisis que se ceba en las clases más desfavorecidas y con una incapacidad de dar una respuesta contundente que pare este ataque a los derechos sociales y laborales, hablar de un movimiento social como el MST es como un soplo de aire fresco, y aunque las circunstancias son muy distintas, su ejemplo de organización, lucha y educación bien podrían ser un foco de inspiración para todos aquellos y aquellas indignados y que buscan nuevos caminos hacia esta sociedad soñada con más justicia y menos desigualdad.
Comprobar que desde el 1985 (año en el que nació el Movimento dos Trabalhadores Rurais Sem Terra, MST), este movimiento no ha dejado de crecer ni ha abdicado de sus principios, convirtiéndose en un referente, tanto en Brasil como en toda América Latina, es un signo de esperanza en medio de este desierto nuestro lleno de rabia e impotencia.
Bajo el lema: Ocupar, resistir y producir, el MST organiza a los campesinos que no tienen tierra para ocupar zonas improductivas. Para ello pueden agruparse desde 300 familias hasta 3.000, normalmente personas que viven en los barrios pobres de las grandes ciudades después de haber sido expulsados del campo. Salir de la pobreza y volver a vivir del trabajo en el campo es lo que empuja a estas familias a agruparse en torno al MST y empezar el proceso de ocupación y resistencia.
Desde que empezó el Movimiento no han parado de ocupar tierras, de organizar la producción, de construir escuelas y de formar a nuevos militantes. En este momento unos dos millones de personas viven y trabajan en las tierras ocupadas y/o legalizadas. Existen cientos de asociaciones campesinas y cooperativas de producción. En abril del 2010 se contabilizan cerca de dos mil escuelas en sus campamentos y asentamientos y en su Escuela Nacional Florestán Fernández han pasado 16.000 jóvenes para formarse política y técnicamente. Mientras, unas 60.000 familias están acampadas en espera de legalizar las tierras ocupadas.
Leer todo el artículo
En un momento como el actual, con una crisis que se ceba en las clases más desfavorecidas y con una incapacidad de dar una respuesta contundente que pare este ataque a los derechos sociales y laborales, hablar de un movimiento social como el MST es como un soplo de aire fresco, y aunque las circunstancias son muy distintas, su ejemplo de organización, lucha y educación bien podrían ser un foco de inspiración para todos aquellos y aquellas indignados y que buscan nuevos caminos hacia esta sociedad soñada con más justicia y menos desigualdad.
Comprobar que desde el 1985 (año en el que nació el Movimento dos Trabalhadores Rurais Sem Terra, MST), este movimiento no ha dejado de crecer ni ha abdicado de sus principios, convirtiéndose en un referente, tanto en Brasil como en toda América Latina, es un signo de esperanza en medio de este desierto nuestro lleno de rabia e impotencia.Bajo el lema: Ocupar, resistir y producir, el MST organiza a los campesinos que no tienen tierra para ocupar zonas improductivas. Para ello pueden agruparse desde 300 familias hasta 3.000, normalmente personas que viven en los barrios pobres de las grandes ciudades después de haber sido expulsados del campo. Salir de la pobreza y volver a vivir del trabajo en el campo es lo que empuja a estas familias a agruparse en torno al MST y empezar el proceso de ocupación y resistencia.
Desde que empezó el Movimiento no han parado de ocupar tierras, de organizar la producción, de construir escuelas y de formar a nuevos militantes. En este momento unos dos millones de personas viven y trabajan en las tierras ocupadas y/o legalizadas. Existen cientos de asociaciones campesinas y cooperativas de producción. En abril del 2010 se contabilizan cerca de dos mil escuelas en sus campamentos y asentamientos y en su Escuela Nacional Florestán Fernández han pasado 16.000 jóvenes para formarse política y técnicamente. Mientras, unas 60.000 familias están acampadas en espera de legalizar las tierras ocupadas.
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