sábado, 11 de mayo de 2013

Dictador guatemalteco Ríos Montt condenado por genocidio y crímenes de lesa humanidad


Sentenciado a 80 años de prisión el dictador José Efraín Ríos Montt. Fue hallado responsable de los delitos de genocidio y crímenes de lesa humanidad, por su jerarquía en la cadena de mando dentro del ejército de Guatemala, de la muerte de 1771 indígenas ixiles en 15 matanzas entre 1982 y 1983. 



"Los juzgadores consideramos que la conducta del acusado José Efraín Ríos Montt encuadra en el delito de genocidio en calidad de autor, por lo que debe imponerse la pena correspondiente", leyó la jueza en la sentencia de 80 años de prisión para dictador Efraín Ríos Montt.

El tribunal guatemalteco, encabezado por la jueza
 Jazmín Barrios, sentenció a 80 años de cárcel al dictador Efraín Ríos Montt por los delitos de genocidio y de lesa humanidad contra la etnia ixil entre 1982 y 1983.

El dictador Ríos Montt es "sentenciado a 50 años de prisión por los delitos de genocidio en calidad de autor y 30 años por los delitos de lesa humanidad, a ser cumplidos inmediatamente en el centro de reclusión, el Cuartel de Matamoros", una cárcel de máxima seguridad.

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lunes, 1 de abril de 2013

Colombia: Desplazamiento campesino por Hidroeléctrica del Quimbo (Endesa)



"Me sacaron como un delincuente" Don Moisés acongojado manifiesta sentirse morir en vida "el destierro es el paso previo a la muerte", luego de que el Esmad violentamente sacara sus pertenencias, lo forzará a salir y demolieran su casa, donde nació, se crió y forjó su proyecto de vida; a merced de una multinacional (Engesa, subsidiaria de la española Endesa), en complicidad con la Alcaldía de Gigante, Personería, Defensoría del Pueblo... Realmente indignante!
Moisés Sánchez de 59 años fue desalojado sin que se le haya restituido su actividad productiva conforme a lo establecido en la licencia ambiental del proyecto hidroeléctrico el Quimbo. Según palabras de don Moisés Sánchez después de despojarlo de sus bienes, fuerzas del Esmad lo arrastraron y maltrataron, para proceder a la destrucción de su habitación donde nació y forjó su proyecto de vida.
Ante los incumplimientos de la licencia ambiental y el detrimento patrimonial por parte de la empresa Emgesa-Enel constatados por la Contraloría General de la Nación, la estrategia de los desalojos solicitados por Emgesa-Enel y facilitados por las autoridades locales se ha convertido en la única forma que el Gobierno Nacional en connivencia con la transnacional para imponer por la fuerza el ecocida proyecto hidroeléctrico el Quimbo.

Recorrer la zona donde se construye la hidroeléctrica de El Quimbo es ver como Emgesa, Enel y Endel destruyen de manera acelerada el territorio. Lo que implica la destrucción de todo lo que se encuentra a su paso, ecosistema y población afectada que agudiza una crisis social evidente en las movilizaciones.

Es poco lo que se salva, casi todo parece ser destruido. En menos de un año son millones de árboles que han sido talados. Las dimensiones de afectación ambiental son irreparables y la extinción de la población de animales es inevitable.

Carlos Cuellar, propietario de una reserva natural en la zona narra que vio una manada de nutrias que tienen como habitat natural el río Magdalena, desplazadas a un lago contaminado del sector. En su mirada hay reflejo de nostalgia, “ahí no es posible que sobrevivan no tienen comida”.

Son ya unos 1500 campesinos los que han sido desplazados, entre ellos quedan persona que aún resisten a no dejar su territorio, es que ya otros han partido. Van siete los muertos desde que se empezó a hablar de El Quimbo y la presión para abandonar su territorio se aceleró, decidieron primero morir antes que versen obligados a dejar todo lo construido en el lugar.

El poblado de Domingo Arias fue destruido, parecen las ruinas de un caserío azotado por un grupo armado, pero son las ruinas del desplazamiento al que fue sometida la población. Las fincas han sido destruidas para poder ser compradas por Emgesa, bajo la falsedad que eran terrenos inutilizados y sin infraestructura que generara condiciones sociales. Se demolieron las casas para que parecieran ruinas como sucedió con sistemas de riegos, así pasó con la finca el Azuceno en donde a pesar de la destrucción habitantes tienen muy claro que era un lugar habitable y hace muy poco destruido.

A esto se suma la grave situación económica de los pobladores del lugar, no es para menos con el proyecto el costo de vida en la zona se incrementó, las tierras que no se inundarán parecen las más costosas de país. La situación se agudiza cuando se ha perdido las fuentes de empleo y la cadena productiva de la zona que provenía de la agricultura y ganadería. Zoraida Bravo, madre de 5 hijos manifestó que viven sólo de la pesca, “para nosotras no hay ni empresas, hay muchas madres de hogar que no hayan que hacer sin fuente de trabajo porque la represa se las quitó”.

Gran parte de la población ha perdido sus actividades productivas, por eso exigen una indemnización, el pago de los ingresos perdidos y la restitución de sus actividades productivas. Por la construcción los volqueteros, ya no pueden extraer arena, estos fueron los últimos que protagonizaron una movilización en el lugar.

Aserradores con más de 20 años de trabajo están afectados por perder su actividad económica. Pequeños mineros artesanales como Emiro Cuellar, sostienen que están desamparados, aguantado hambre y necesidades, puesto que se afectaron las minas de oro de Hobo, área de la que fueron desplazado al restringir su ingreso, “Se nos aproxima, Dios no libre de una guerra civil, estamos a la intemperie y no tenemos rumbo de trabajo”.

Los jornaleros fueron despedidos de fincas negociadas por Emgesa. Así sucedió con la hacienda La Virginia en Altamira que compró Emgesa para reubicar a campesinos de la vereda la Escalereta en el Agrado. Obligando a más de 20 jornalearon a dejar sus trabajos, poniendo en riesgo el sustento económico de las familias.


 

lunes, 25 de febrero de 2013

Honduras: nueva victoria indígena

Pueblo Lenca de San Francisco de Opalaca reitera, ¡No! a las represas hidroeléctricas que privatizan el agua. El día viernes 22 de febrero se desarrolló un nuevo cabildo abierto en el municipio indígena de San Francisco de Opalaca, dicho cabildo abierto se realizó con el objeto de anunciar la construcción de un complejo de represas sobre el rio Gualcarque, mismas que serian propiedad de la empresa Ríos Power S.A.

Ante esta nueva amenaza contra el territorio indígena lenca, cientos de compañeros y compañeras de COPINH se movilizaron al cabildo con el propósito de defender los ríos y en general todos los elementos del territorio lenca.


El cabildo abierto dio inicio a las 10 de la mañana pese a que se había convocado para las 8.00 AM.- El titular de la alcaldía señor Socorro Sánchez al ver a la población indígena aglutinada en COPINH decidió cambiar la agenda y no discutir el tema, lo que molestó a la población lenca quienes exigieron que se tomara el tema de las pretensiones de RIPOSA, ya que los auxiliares les pedían listas de firmas a favor de la empresa, el señor alcalde al verse acorralado preguntó que si querían que siguieran las gestiones para que RIPOSA construyera el complejo de represas? A lo que la gente respondió de manera unánime de que NO y que ya se habían realizado 5 cabildos abiertos para rechazar las represas que son un negocio de empresarios que invaden los territorios indígenas. El alcalde mostró una nota escrita que RIPOSA le había enviado, pero como la población rechazaba las represas, el se unía al pueblo, procediendo a romper la misiva.

Varios voceros de las comunidades expresaron que las comunidades lencas rechazan además la ley de minería y la ley de crear regiones con regímenes especiales y que están en alerta máxima en la defensa del territorio lenca.

El cabildo abierto concluyó con canticos y consignas, como las siguientes:
¡Agua y energía no son mercancía¡
¿Quiénes somos? Sangre de Lempira
¡COPINH, COPINH, la oligarquía esta pin, pin!
¡Vivimos para luchar! ¡Luchamos para Vencer!

miércoles, 20 de febrero de 2013

Denuncian el incremento del clima de guerra y atentados en Colombia

La Plataforma por la Paz y los Derechos Humanos en Colombia, en la que participa Ecologistas en Acción, alerta a la comunidad internacional sobre la crisis humanitaria y de guerra que se viene presentando en Colombia a pesar del proceso de paz en La Habana.
La plataforma, que agrupa a decenas de organizaciones sociales de todo el Estado muestra su alarma ante los ataques directos y amenazas sufridos por diversos defensores de los derechos humanos en los últimos días. Es el caso del padre Alberto Franco, de la Comisión Intereclesial de Justicia y Paz así como de “Colombianas y Colombianos por la Paz”, cuyo vehículo fue blanco de disparos el pasado 13 de febrero. Y también el de Yolanda Becerra y Gloria Amparo Suárez, dirigentes de la Organización Femenina Popular, que han recibido amenazas de muerte recientemente.
Se han registrado desde principios de año asesinatos y ejecuciones extrajudiciales como el de Alba Mery Chilito, una de las abuelas de la Asociación de Víctimas de Trujillo y quien había recibido el Premio Internacional de los Derechos Humanos del Ayuntamiento de Siero (Asturias), dirigentes sindicales como Elizabeth Gutiérrez y Juan Carlos Pérez o campesinos, como Jon Favver Díaz. Sólo en el mes de enero, se registraron 474 desapariciones forzadas que confirmó el Instituto de Medicina Legal de Colombia.
 
La Plataforma está integrada por unas 50 organizaciones del Estado Español agrupadas en las siguientes entidades: Coordinació Valenciana de Solidaritat amb Colòmbia, Coordinadora Catalana per la Pau i els Drets Humans a Colòmbia, Justicia por Colombia, Kolektiba Colombia, Mesa de Apoyo a la Defensa de los Derechos Humanos de las Mujeres y la Paz en Colombia, Plataforma Andaluza de Solidaridad con Colombia, Red Canaria por los Derechos Humanos en Colombia, Plataforma Asturiana por la Paz y los Derechos Humanos en Colombia.
CEDSALA forma parte de la Coordinació Valenciana de Solidaritat amb Colòmbia.